lunes, 7 de octubre de 2013


PANISTAS HABLANDO DE HONOR

Decía Octavio Paz que la arquitectura es el testigo insobornable de la historia. Con toda certeza se refería, a que como hecho material la impronta del espacio construido es una huella en el tiempo que no se presta, como otras formas de testimonio histórico, orales o escritas a la manipulación o a la interpretación lingüística. Un hecho urbano o arquitectónico posee una manifestación incontrovertible por su propia naturaleza física y pétrea. Su interpretación está acotada en buena medida a sus características técnicas, estéticas y al significado relativo a su creación o a los acontecimientos asociados a su existencia.

Lo anterior deriva de lo que ha sido llamado el “Megadrenaje” que dejará a Campeche “como una ciudad a secas” (sic). Habría que verlo pero nadie puede negar dos cosas: las penurias ciudadanas para circular en una ciudad de pocas avenidas y calles y más vehículos de los que se piensan pueden ser albergados. Otra, que llegado el momento culminante, su verdadera evaluación, que bien podría ser en meses luego de su culminación o en años, cuando ya no se encuentren en funciones los gestores de la obra y para entonces como cualquier obra pública ni a quien echarle la culpa. Otros actores tratarán de explicar a su manera en que se falló.

La realidad es que toda obra de esta naturaleza no le luce a ningún político. En principio por las incomodidades de su realización y segundo porque obra subterránea al fin nadie sabrá en donde se originó la falla.

Los ciudadanos campechanos habremos de saber que su verdadero significado no está vinculado a este contrasentido entre el término de “Megadrenaje” y un acueducto de aguas pluviales. Desde este momento y hasta su culminación debe irse pensando en la erección de un monumento  a la paciencia ciudadana, que por supuesto no cuenta mucho porque todos los políticos querrán tener algo de ingerencia en “las virtudes” de esta mega obra.

Que Fernando Eutimio Ortega Bernés, no había hecho obra pública, pues nos dio a todos una sorpresa con esta obra y otras que se han emprendido, que esperamos tengan una buena administración y no comiencen con sus escalatorias y demoras que ya sabemos a dónde conducen.

Lo que no queda duda es que lo que hoy se está haciendo pudo haberse comenzado y terminado en el pasado sexenio federal, donde el presidente de la República decía que “quería mucho a Campeche” porque en este lugar vivía la familia de su desaparecido colaborador. Pero eso fue puro cuento. La realidad es que nada se hizo como no sea la carretera Campeche-Mérida con tantas fallas que ya no es posible concebir que las constructoras campechanas sean tan malas para hacer caminos.

Pero vamos al meollo de este comentario. Resulta que los panistas son como el perro del hortelano. Ya fuera del poder absoluto que vivieron por 12 años ahora buscan obstaculizar y bloquear el avance del priismo.

El detonante fue el primer informe de la alcaldesa de Campeche, Ana Martha Escalante Castillo, a quién por cierto ni Hitler quiere, para denunciar (no se mordieron la lengua): ¡opacidad! en las cifras dadas, algo que tanto Carlos Ernesto Rosado Ruelas como Beatriz Selem Trueba, hicieron en su momento. Todos recordamos que el primero ocultó durante sus dos años y días al frente del Ayuntamiento aquellas 150 personas que el denominó “aviadores” y que finalmente se largó corriendo tras una curul que nunca se le hizo.

Y si es la tal Bety todos los ocho meses que ejerció el poder en la comuna fue de corrupción y de opacidad. Jaque Mate documentó muchas de esas corruptelas que desafortunadamente nunca fueron perseguidas por quienes llegaron al poder. ¿Acuerdo entre familias acomodadas? Es posible, hay muchos casos así que consigna la historia política de Campeche. Como quiera que sea todavía recordamos aquellas listas de jubilados y pensionados que encabezaba su propia suegra; el famoso convenio con Red Ambiental; la venta fraudulenta de 40 automóviles, siete pipas, una retroexcavadora (yo conocí cuando laboraba en la SOP a un almacenista que en un inventario general le desapareció entre otros bienes de activo fijo: un chalán, hágame usted el refabron cabor), 37 motobombas, cuatro grúas,19 colectores, 86 podadoras (¿cuántas de ellas están dando servicio en el Hotel Del Mar?) 18 maquinarias , entre vibrocompactadoras y tracto podadoras; 120 carretillas de mano; 17 motocarros; 77 desmalezadoras; 24 motosierras y es posible que hasta la vergüenza del más honrado se haya perdido en esa rapiña panista del pasado sexenio.

Claro que parte de lo que señalan Ruelas y Bety necesita ser aclarado, como es el caso de los recursos del FONCA (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes) que asciende a 30 millones de pesos, porque Bety (como si no tuviera cola que le pisen) dijo si ¿ya los ejecutó? Sin apurarla mucho casi gritó ¿dónde está el dinero para Ciudades Patrimonio?

Por su parte el ahijado de quien ustedes saben volvió a mencionar la deuda de 536 millones de pesos que dio a conocer AMEC, porque esta no estaba registrada ni en deuda pública ni en estados financieros.

Pero era el clamor de los ardidos y no faltó, por supuesto, Heberto Brown, quien recibió el encargo de vigilar los servicios públicos del Ayuntamiento. ¿La iglesia en manos de Lutero? Porque si echamos un poco de memoria el tal Heberto fue cesado fulminantemente por Ruelas cuando se le detectó que los recursos de la Dirección a su cargo lo estaba empleando para hacer su precampaña, además de otros malos manejos.

Dios los hace y “El semáforo” (José Inurreta Borges) los arrejunta. Y si es Asunción Caballero May, ya se le olvidó que arrasó con los recursos de la bancada panista cuando fue diputada local y por si fuera poco con el mayor desparpajo y desvergüenza públicamente le pidió al cuarto piso su “Navidad”, que por supuesto se le hizo llegar y hasta con intereses.

Ahora resulta que los ex alcaldes de Campeche Rosado Ruelas y Selem Trueba, no solo son unas blancas palomas sino hermanitas de la caridad. En último concilio los albiazules –quienes se agraviaron a si mismos al permitir el aberrante auto nombramiento de la presidenta estatal de su partido, como coordinadora de su propio grupo parlamentario---, tendría que haber nombrado a otro u otra diputada, lanzaron críticas al Ayuntamiento, hoy sin su nefasta administración.

Y aún aseguró Rosado Ruelas: “En menos de tres años, hice mucho más” (sic). Escudado, claro. En el engañoso programa de recubrimiento de calles céntricas y poco o menos dañadas y su olvido de barrios (como el de San Román con su parque), colonias y fraccionamientos donde está el verdadero problema, que “dirige” el director de Obras Públicas, Omar Bastos Serrano, quien ya se ha ganado un sustituto.

No obstante no cubrir aún al cien por ciento las expectativas de los habitantes del municipio, la actual administración, se defendió aludiendo a la deuda de más de 500 millones de pesos que dejaron antes de irse Carlos Oznerol Pacheco Castro, Carlos Ernesto Rosado Ruelas y Beatriz Selem Trueba, que prácticamente tiene al Ayuntamiento de Campeche en quiebra técnica.

Tal vez la actual administración ha pecado de pacifismo y no ha creído plausible aplicar la ley a quienes saquearon al municipio y lo dejaron con esa injustificable deuda pública y privada.

De lo contrario, más de dos de los mencionados, estarían ya desde hace rato tras las rejas. Como lo están hoy donde si se ha aplicado la justicia a varios alcaldes quintanarroenses, por ejemplo, en el vecino Mérida, Yuc., le están siguiendo los pasos a la ex alcaldesa Angélica Araujo Lara, aunque  allá antes ha estado en la sombra por corrupto el ex alcalde priista Carlos Ceballos Traconis.

Aquí todavía no hay nada, pues cuando según la Contraloría y la Auditoría Superior del Estado (ASE, que tiene más de 80 auditores y son una pesada carga al erario legislativo, que bien podría reducirse a la mitad), cortándole las alas al primo de Oznerol Pacheco Castro.  Porque Jorge Pacheco López, vitalicio incrustado en la presidencia de la ASE por su nepotista pariente, detectan muy esporádicamente desvíos públicos resulta que los responsables son de tercer o cuarto nivel y aún mantienen todo en cuasi secreto.

Provocar a la justicia no resulta popular para ningún gobernante, pero hacerlo combatiría tanta responsabilidad en el manejo del recurso público. Pues con toda desvergüenza, Rosado Ruelas pregona falsariamente que él hizo más en dos años, y que “aún es querido y apreciado”, porque dio o daba, es decir regalaba recursos del erario municipal sin ton ni son, presuntamente a quién o quiénes se lo solicitaban.

Esto también habría que indagarse, pues ahí podría estar tanto faltante del “cash” detectado por la actual alcaldesa, al recibir la administración y para colmo, los regidores panistas no firmaron el acta de la sesión donde rindió protesta como nueva primera edil AMEC, acto que no ha sido reparado.


AUTENTICOS SINVERGÜENZAS

Por eso no me cabe la menor duda de lo que el ex alcalde azul dice en cuanto a lo que él hizo más. Pues si, pudo haber hecho más (qué bueno que se fue antes de tiempo) pero para saquear aún mucho más de lo que hizo con sus secuaces: la hacienda pública del Municipio de Campeche.

Desde que entró Rosado a la presidencia se estrenó rentando un lote de camiones recolectores de basura, en una millonaria suma que en su momento todos pudieron analizar que pudo ser utilizada mejor para la adquisición de aquellas unidades, resultando en que todo lo había hecho para beneficiar a una empresa particular de un amigo ajeno a este municipio.

No hablo de la forma en que mintió varias veces como las promesas del famoso acuario temático en el Centro Histórico, la limpieza de “150 aviadores” en la nómina de la comuna, el ingreso de más gente a cobrar sin trabajar y aquella tercera etapa del mercado municipal Pedro Sáinz de Baranda.

La reparación de calles fue otra de las promesas de Rosado Ruelas, junto con la mejora del transporte urbano, donde prometió desde el primer día inspectores y regulación; pero no pasó de dejar que su secretario de la Comuna, Mario Pacheco Ceballos, se involucrara como socio de una de las empresas que prestan el servicio del transporte urbano y aún se hablara de que tenía unidades propias prestando servicio dentro del Transporte Urbano Municipal (TUM), en inclusive que piezas de unidades oficiales iban a parar a las del segundo de a bordo del ex munícipe blanquiazul, hoy convertido en “crítico” de quienes lo sucedieron en el cargo.

Hoy, aunque el transporte urbano está regulado por el Gobierno del Estado, el Ayuntamiento es el primer interesado y obligado a denunciar las deficiencias del servicio, como es el hecho de que la gran mayoría de los autobuses del transporte urbano, carecen de amortiguadores, causando daños renales y lumbares a los usuarios, en especial a los de la tercera edad.

El Instituto Estatal del Transporte (IET), por alguna razón o tal vez por algún beneficio para quienes lo representan, permite que en lugar de amortiguadores, los camiones urbanos tengan solo muelles, que nada amortiguan y solo se deben utilizar en camiones para fijar y levantar las cajas de éstos, para el transporte de materiales de construcción u otros que no demanden amortiguación. Por esta razón los usuarios van pegando de saltos dentro de los autobuses, sobre todo en una ciudad repleta de baches, hoyancos y desniveles. Lo peor es que cuando el chofer no está habilitado al pasar su unidad en pasos peatonales y topes o boyas causan molestia y ponen en riesgo a los pasajeros, entre ellos adultos mayores y mujeres encintas.

Antes de irse (engañado por la familia Mouriño), Rosado Ruelas, desde entonces beneficiado por la entrañable relación entre el padre de su suplente, con quien fungía como presidente ---espurio---, del Congreso, el arquitecto Jorge Luis González Curi,  pues éste se lo dejó pasar. Vendió casi todo el mobiliario y vehículos que pudo vender, propiedad del Ayuntamiento de Campeche, prácticamente y de hecho, como chatarra; es decir, haciendo pasar todo como equipo obsoleto o ya vencido su ciclo de vida útil.

La venta de equipo, mobiliario y vehículos, propiedad de los municipios o del gobierno del Estado, es una práctica que de costumbre ha pasado a ser casi una religión, pues con la especie de que ese equipo y vehículos ya no sirven, cuando que la realidad es que les urge venderlos pues ellos ya se van y para quedarse con todo o con el producto de su venta, ante la falta de una auténtica fiscalización oficial de los activos fijos, la inoperante ASE y Contraloría estatal, rematan al mejor postor todo lo que se encuentren en las dependencias.

De ahí que la actual alcaldesa declara y se publicará ---en su momento---, que en un recorrido por las áreas del Ayuntamiento había descubierto faltantes de todo, pues “no había siquiera una herramienta, una pala, un pico, nada” y censuró tanta irresponsabilidad y la falta de cuidado en el patrimonio del municipio.

De ese gran “chanchullo” del trienio pasado tendremos que agradecerles a los diputados locales, quienes acostumbran aprobar todo tan solo por levantar el dedo pero sin analizar, discutir, vamos, ni leer siquiera todo lo que los gobernantes y áreas ejecutivas perpetran contra los intereses de los ciudadanos gobernados y ponen en sus manos para aprobar o rechazar, haciendo siempre lo primero a costa de ser un atentado contra la colectividad.

En fechas recientes un líder campesino de Tixmucuy, Heriberto Hoil Vázquez, denunció que el ex presidente de esa Junta Municipal, Natanael Noh Chi, tiene en un predio de Nohacal, donde vive, ubicado en el extremo sur de ese poblado, dos vehículos color blanco, ambos tipo pick up, que eran o son propiedad del Ayuntamiento de Campeche. El también mielero y presidente del Movimiento Justicia para el Pueblo, precisó que uno de esos vehículos fue llevado para su reparación a un taller ubicado frente a la gasolinera Servicio Santa Lucía, propiedad por cierto de la familia del ex Subdirector de Espectáculos del trienio pasado y quién se dedicaba a extorsionar a los minisupers y clandestinos por la venta de alcohol con toda la venia de Pacheco Ceballos, vehículos que incluso tienen hasta hace poco el logotipo del Ayuntamiento de Campeche, pero que cuando sus paisanos le preguntan al ex presidente de Tixmucuy en el período de Rosado Ruelas, ¿por qué tenía esas dos camionetas? La respuesta siempre ha sido la misma: “Ruelas me las regaló”. Esto se ha denunciado, pero no se ha investigado.

Los considerables empréstitos que contrataron tanto Rosado Ruelas como Selem Trueba antes de irse, ésta última aún estando fuera de tiempo, pues eran sus últimos días, fueron los grandes males para el municipio de Campeche y fue todo siempre permitido, aprobado y alentado por su “tío” el arquitecto quien desbancó a Víctor Manuel Méndez Lanz de la Gran Comisión. Aún así se atrevió a poner su retrato entre los presidentes de la Gran Comisión en la sala de juntas María Lavalle Urbina, del legislativo. Sin el mínimo pudor y el máximo de soberbia.

martes, 1 de octubre de 2013


INFLUENCIA PERNICIOSA

Los maestros campechanos cayeron en el juego de quienes han hecho de esta profesión su modus vivendi. “Profesores” que estudiaron la carrera solo porque sus padres ya les habían prometido una plaza que les heredaron sin mayor problema, bajo un sistema que ha dejado a la educación en México en niveles de escándalo.

Los maestros en este momento que vive el país se encuentran descontrolados, las autoridades rebasadas y hasta cierto punto ineficientes. El resultado ha sido preocupante porque los educandos han carecido de clases por varios días. Lo peor del caso es que el asunto en vez de encontrarse en solución se complica y la tranquilidad se rompe en aras de intereses políticos. Veamos.

Sin duda alguna , los intereses de dos o tres partidos políticos en primer lugar MORENA (que a la fecha sigue sin registro), han atizado el conflicto magisterial en Campeche. Esa injerencia perniciosa ha sido la bujía de los bloqueos de carreteras,  puentes y aeropuertos en la capital del país y en otros estados del centro de México.

En nuestra otrora tranquila ciudad todo comenzó con aquella toma de los edificios del Poder Ejecutivo y Legislativo efectuado semanas atrás y que motivó sus desalojo por parte del grupo antimotines de la SSPPC, quienes abusaron de su fuerza y golpearon a varios mentores a quienes se llevaron detenidos, aduciendo que eran culpables del bloqueo a ambos edificios, impidiendo la salida de cientos de trabajadores estatales.

Este acto tuvo su antecedente en una marcha y plantones donde fueron arengados por incitadores como la senadora Layda Elena Sansores San Román, a la que mueve su protagonismo enfermizo de crear problemas.

Sin embargo hay una gran desinformación alrededor de los cambios concretos que hubo en los artículos 3º y 73, relativos a la educación, de la Constitución General de la República.

Pero los mentores se han salido de control y han repudiado acremente a su propia dirigencia sindical encabezada por el calkiniense Mario Alberto Rodríguez Suárez. Todo indica que los mentores ha caído en la jugada del mal manejo de los cambios que hubo en la Ley General del Servicio Profesional Docente.

Pero se deja claramente que les preocupa la inexistencia de que a estas alturas ningún mecanismo, estrategia, programa o campaña de información y comunicación haya salido por parte de las autoridades, para mantener el contacto y suavisar el trato con los trabajadores de la educación de todo el Estado, incluidos los del resto del país que están en la misma tesitura en el uso de la violencia para dar marcha atrás a la reforma educativa que es por supuesto cosa juzgada.

Ciertamente carecen de información que les permita no solo vislumbrar los alcances de la reforma educativa, sino tener la certeza de qué será lo que suceda si no aprueban las tres evaluaciones que se programan aplicarles cada fin de cursos, para examinar cómo están en cuanto a disposición de transmitir bien, muy bien y con excelencia sus conocimientos y enseñanzas a los educandos (niños y jóvenes), en quienes se originan y conjuntan los valores de la nación mexicana.

Los maestros, en México y en Campeche. Se han dejado llevar e influenciar por la violencia a falta de información clara y precisa sobre la reforma educativa, que no ha sido capaz de proporcionar una autoridad desprovista también de oficios administrativos, pero por sobre todo políticos, mostrando con esa actitud que las autoridades no reúnen las exigencias constitucionales de eficiencia en el desempeño de la función pública; permitiendo a los maestros enfrentarse con la policía e incurrir en ilícitos y delitos como la privación ilegal de la libertad, coartando y obstruyendo el libre tránsito en el territorio nacional y estatal.

José Ortiz Avila, tuvo varias intervenciones para “aplacar” a manifestantes. Recuerdo en carne propia que mi padre como abogado defendió el derecho de ejidatarios del poblado de Pich contra arbitrariedades del militar, incluso elaborando una Carta Abierta que apareció en una plana en el Diario de Yucatán. Los ejidatarios fueron reprimidos y poco faltó para una insurrección en ese lugar, mientras que a mi padre le formaron un expediente penal y fue detenido arbitrariamente en Campeche y trasladado a Ciudad del Carmen.

También durante ese sexenio los campechanos recordamos que por el hecho de haber efectuado una broma un grupo de muchachos de conocidas familias de la sociedad fueron detenidos arbitrariamente y enviados a la cárcel. Además se invitó al pueblo para que al día siguiente los observaran en trabajos pesados en la ría de San Francisco entre el lodo y las descargas de sumideros de ese sitio.

Carlos “El negro” Sansores Pérez, persiguió a quienes manifestaban sus inconformidades. Tal es el caso de don Fernando Turriza Peña, quien por manifestar su disidencia con el régimen sansorista sus amigos y seguidores fueron reprimidos y a él le mataron todo su ganado en su rancho de Dzibalché.

También “El negro” no aceptaba críticas y en un informe de gobierno se detuvo a varios críticos como Franz Odette Minet Chan, a quien junto con algunos seguidores fueron detenidos y sacados del Estado.

Eugenio Echeverría Castellot, desde su primer año se enfrentó a un grupo de porros que habían medrado en la Universidad y que aparentemente eran controlados por el rector Ermilo Sandoval Campos. Pero decía que “a grandes males, grandes remedios”. Y en una noche en el campo de beisbol Presidente Carranza (hoy Nelson Barrera Romellón), un grupo de porros armó un escándalo, pero se dijo que había línea y un balazo “se escapó” y acabó con la vida de uno de los líderes de apellido Misset Wong. A partir de ese momento y hasta la salida de Sandoval de la UAC se acabaron los problemas.

Abelardo Carrillo Zavala, a quien los normalistas de Hecelchakán le tenían tirada la medida, lo obligó en una ocasión en utilizar el jet del gobierno del Estado y llevar a cuatro líderes a México, para la solución de problemas pueriles. En la SEP le dijeron que no volviera a hacer eso, porque podría ser emulado en otras entidades.

Pero el cetemista nunca entendió que la política es el arte de solucionar problemas sin afectar la ley. Carrillo Zavala convivió con el leño represor con su propio desalojo en el poblado ejidal Juan de la Cabada Vera, en el sur del Estado, luego hizo lo mismo mandando hordas policíacas para reprimir a los denunciantes de ese a su vez violento desalojo en el Juan de la Cabada, contra activistas de la Liga mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (LIMEDDH), quienes se manifestaban frente al mercado Pedro Sáinz de Baranda con un equipo de sonido y pancartas, que les fueron arrebatados y destruidos por la policía comandada entonces por el extinto Mario Mena Hurtado.

A Jorge Salomón Azar García, le hicieron múltiples plantones y bloqueos en el Palacio de Gobierno. Taxistas, pescadores, transportistas urbanos, estudiantes de Hecelchakán y un largo etcétera, hasta que llegó el proceso electoral para su sucesión y entonces estalló la primera gran marcha y plantones de la derrotada (se sabe que fue la ganadora) Layda Sansores. Fueron largas semanas que duraron los meses de agosto, septiembre y hasta el 19 de octubre en que ya fuera del cargo (había salido oficialmente el 15 de septiembre de 1997) vino la orden de acabar con todo a lo que oliera a sansorismo y perredismo.

Muchos dicen que la orden la dio José Antonio González Curi, pero la realidad es que éste se estaba cagando de miedo y escondido en el bunker de su casa. Solamente pudo llegar al cuarto piso hasta el día 20 de octubre de 1997 cuando subió como un poseído y gritaba a los cuatro vientos y a todos los medios de comunicación que subieron con el: “me preparé 20 años para ser gobernador”. Así como lo oyen yo tengo una grabación de ese episodio, al igual que fotografías en color donde Layda Elena está tirada en un rincón abrazada con la maestra Layda Silva, a quien por cierto le estallaron un tímpano con la presión de las mangueras de agua de los policías.

De Jorge Carlos Hurtado Valdez poco como su figura y falta de carisma hay que decir, como no sea que reprimió a los volqueteros de José Cámara, quienes tenían cercado con sus unidades todo el palacio de gobierno. Así mismo cometió la barbarie contra el poblado de San Antonio Ebulá que marcó con gris su sexenio.


CABECILLA IDENTIFICADO

Ahora bien, también se ha podido averiguar la identidad del cabecilla del movimiento que expulsó a los directivos del SNTE Sección IV y se posesionó del edificio. Se trata de un resentido profesor que fue expulsado por corrupto de la escuela primaria Venustiano Carranza en esta ciudad. Actualmente da clases en una escuela de la comunidad de centenario. No es ninguna blanca paloma, es Silverio Tuz Góngora ---nos dicen sus compañeros maestros---, está plenamente identificado en varios filmes, como el que encabezó y azuzó los bochornosos hechos de la noche y madrugada del pasado jueves 26 de septiembre, en el local del SNTE. Se sabe que Tuz, actúa por el resentimiento que aun tiene contra los padres de familia que lo arrojaron de la escuela Venustiano Carranza por malos manejos y por corrupción en ese centro escolar.

Es un hecho que la reforma educativa ha tocado intereses del grupo o grupos magisteriales del SNTE que anhelan acceder al poder del todavía sindicato más fuerte de México. También que quienes más se preocupan de no pasar las evaluaciones son aquellos maestros que nunca las pasan, quizá porque carecen de vocación y el compromiso más necesario que nunca en la profesión magisterial, porque también es una certeza de que numerosos de ellos lo son porque heredaron la plaza de sus padres y estudiaron la carrera a sabiendas de que tenían una plaza de trabajo asegurada,

Sin embargo, lo más importante sería que no existan egresados de las primarias y secundarias impreparados y, a la postre, incapacitados para llevar al cabo un desempeño profesional, limpio, ético e impecable de la carrera que elijan y estudien para su futuro y presente.


LOS LESIONADOS

En el reciente jueves del allanamiento y “toma” del edificio de la sección IV del SNTE, hubo un saldo de por lo menos dos maestros lesionados, ellos son: Nelly Aguilar Camejo y Martín Uc Hernández, la primera ya es una persona de edad, quien fue arrojada al suelo y para evitar ser pateada en ese lugar Uc Hernández se interpuso y recibió el impacto que le provocó una hernia.

La maestra Aguilar Camejo (prima del ex líder estatal del PRI y ex delegado del INFONAVIT, Sergio Berzunza Camejo) fue atropellada brutalmente y aun querían darle más golpes en el suelo, por lo enardecidos maestros quienes sitiaron el SNTE hasta la una de la madrugada, cuando lograron entrar y echar a los directivos de su sindicato.

Ya se han presentado las correspondientes denuncias de hechos de esa noche en el SNTE en los que aparece el citado resentido

Tuz Góngora y un numeroso grupo que incurrieron en destrozos y agresiones, con sus homólogos que cruzados de brazos hicieron valla hasta que pudieron tener acceso al edificio del SNTE. La moneda está en el aire y las clases de los distintos niveles se encuentran en riesgo. El problema magisterial ya está configurado en Campeche gracias a gente como Layda Sansores, Manuel Zavala Salazar, Aníbal Ostoa Ortega, Silverio Tuz Góngora y un grupo de pseudo maestros.

Si el gobierno estatal por temor de avivar el conflicto no interviene el problema crecerá. A grandes males, grandes remedios. Los agitadores y maestros resentidos deben recibir todo el peso de la ley.